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Los Estilos de Yoga más Trendies

February 7th, 2019 | YOGA, MEDITACIÓN Y AYURVEDA

Existen multitud de tipos de yoga, algunos muy parecidos entre ellos y otros totalmente distintos. Si bien es cierto que según el tipo de yoga, se recomienda su práctica a determinadas horas del día, podemos adaptar la misma a nuestros horarios, pudiéndola realizar tanto por la mañana, a primera hora de la tarde o también a última hora. Dependiendo del momento del día en el que decidamos practicarla nos traerá unos beneficios u otros. En la mañana, por ejemplo, nos ayuda a empezar el día con energía y con una actitud positiva y abierta. En India, por ejemplo, se suele practicar antes de la salida del sol. Lo común es realizar en ayunas la práctica del saludo al sol para que nuestro cuerpo y también nuestra mente se despierten. Por supuesto, esto ayuda a que se active y se recargue de manera óptima nuestra fuerza y nuestra energía para afrontar el resto del día. 

Lo mismo ocurre si decidimos practicar yoga en las primeras horas de la tarde. Será perfecto para recargar pilas de nuevo y continuar con energía lo que nos queda de día. Por el contrario si decidimos practicar yoga durante las últimas horas de la tarde nos ayudará a dejar atrás el estrés y la tensión, tanto en el plano físico como en el mental. Además podremos conseguir un descanso más profundo y reparador, listos para irnos a la cama y empezar la mañana siguiente llenos de energía.

Por supuesto, tenemos que decir que lo más importante cuando se llevan a cabo prácticas de yoga es disfrutar. No es necesario que se realicen todos los ejercicios si vemos que no nos encontramos cómodos con ello. Es decir, si en una práctica de yoga veo que mi cuerpo no se siente del todo cómodo con una postura, basta con dejar de hacerla y esperar a la siguiente, o bien nuestro guru de yoga nos indicará una manera más confortable para realizar la misma. Es beneficioso entender que el yoga no es una competición y que cada yogi llega hasta donde puede ;).

  • Hatha. Uno de los tipos de yoga más practicados por los yogis es el hatha yoga. Es el yoga más conocido en occidente. Se caracteriza por su componente físico. Durante la práctica se llevan a cabo distintos tipos de asanas o posturas. Las asanas se realizan de forma lenta, suave, y además con cierta permanencia en cada una de ellas. El Hatha yoga no requiere de una preparación previa y para practicarlo no hay ningún tipo de restricción atendiendo a cuestiones de edad, sexo o condición física. Además nos ayuda a aumentar y conservar nuestra elasticidad, promueve la tonificación muscular y también ayuda a mejorar nuestra capacidad pulmonar. 
  • Sivananda. Enfocado en los aspectos más espirituales de la disciplina del yoga el Hatha Yoga Sivananda es un estilo de ritmo lento centrado en la meditación, la respiración y la espiritualidad. Este estilo es actualmente una de las mayores escuelas y es una de las prácticas modernas de yoga. Está recomendado para todos los niveles por su ritmo suave y el estilo, y especialmente para aquéllos que quieren tener una experiencia de yoga integral que incluye la practicar de bhakti o canto. 
  • Vinyasa. Otros de los yogas más practicados es el Vinyasa. El término Vinyasa se refiere a la alineación que surge entre los movimientos realizados y la respiración. La principal diferencia que podemos encontrar con respecto al Hathayoga es que las posturas se realizan de forma más fluida. La práctica consiste en seguir una secuencia de manera lógica en función de las distintas posturas precedentes y del objetivo que se quiera alcanzar en cada sesión. Consta de tres series: la primera de ellas desintoxica el cuerpo físico, alinea la columna vertebral y purifica el cuerpo; la segunda purifica el sistema nervioso desbloqueando los canales de energía y la última, la serie avanzada, trabajo tanto fuerza como resistencia. 
  • Ashtanga Yoga o el Yoga de 8 pasos. Esta variante del yoga basa su cometido en la práctica de ochos etapas que incluyen pautas morales y éticas, posturas, respiración, retiro sensorial, la concentración y la meditación. Es intensamente física y atlética, buscando canalizar la energía a través del cuerpo durante la ejecución de las asanas. ayuda a estabilizar las funciones de la mente y a mejorar la concentración; reduce el estrés y la ansiedad.
  • Iyengar. El Iyengar yoga es también una variación del Hathayoga. La diferencia con este es que los yogis se centran en la perfección  de la alineación en la postura, en el intento de mantener dicha postura por más tiempo y además de regulación de nuestra respiración o pranayama. El orden en el que se realizan las distintas posturas también es muy importante ya que, dependiendo de dicho orden, los efectos serán distintos y obtendremos un determinado impacto en el cuerpo. De este manera, las posturas que se realizan de pie dan mucha energía, las que se realizan de forma invertida permiten una mayor recuperación, las flexiones son relajantes y las extensiones nos activan. Además de todo esto es muy común que en Iyengar se utilicen soportes como cinturones, mantas, bloques o sillas. Estos soportes sirven para ayudar a nuestro cuerpo a corregir la postura y llegar al objetivo, despertando así las partes de nuestro cuerpo que se encuentran dormidas y permitiéndonos realizar las posturas perfectamente. Es un tipo de yoga más exigente físicamente hablando que los dos anteriores. Para llevarlo a cabo es necesario, además, un mayor conocimiento de los asanas, además de tener también una mayor interiorización de los mismos.
  • Kundalani. El kundalani yoga es una práctica milenaria que surgió en el Tíbet y la India y que se transmitía de maestro a alumno. Hasta los años 70 esta práctica no fue revelada al mundo ni mucho menos se dejó constancia escrita de la misma. Este tipo de yoga se centra en la respiración, la meditación y los mantras de cierre. Otra de las cosas importantes que caracterizan Kundalani yoga es la postura de manos y, por supuesto, las secuencias de ejercicios enfocados a la limpieza de los distintos canales energéticos. El objetivo de esta práctica es el de movilizar las energías internas del cuerpo. Este tipo de yoga es altamente recomendable para aquellos que se encuentran sometidos a un alto nivel de estrés, ya que focaliza su práctica en el ombligo, lugar donde se concentran la ansiedad y las preocupaciones.  Es por ello que si te interesa la parte más esotérica del yoga y no la más física este será tu mejor aliado. 
  • Nidra. El objetivo del Nidra yoga es poder llegar a un estado de sueño consciente, es decir, meditar en estado de “duermevela”. El yogi se encuentra completamente relajado y, a través de una serie de instrucciones verbales, se vuelve consciente del mundo interior. Los beneficios de este tipo de yoga comienzan con la obtención de un importante grado de bienestar, pudiendo reestructurar la mente y retomar el poder de nuestras vidas. Además reduce la presión sanguínea, se regular el sistema nervioso, elimina el estrés tanto físico como emocional y elimina el insomnio.
  • Bikram. Por último uno de los tipos de yoga que ha cobrado popularidad en los últimos tiempos es el Bikram yoga. Este tipo de yoga es uno de los más extremos (aunque merece la pena) y se practica con calor, es decir, a 40ºC. Gracias a este calor los músculos se relajan con mayor facilidad y se vuelven más flexibles. Además la exudación que se produce ayuda a la eliminación de toxinas, lo que hace que el resto de sistemas corporales funcione mucho mejor. La práctica, como ya hemos apuntado, se lleva a cabo a 40ºC de temperatura, realizando 26 asanas durante 90 min. Si estás interesado en hacer Bikram prepara agua y una toalla ;). 
  • Restaurativo. Es una forma muy suave de yoga. Un masaje creado a través de accesorios ayudando en cada asana a relajar el cuerpo y obtener los beneficios de la misma  con la respiración. Induce a una relajación mental y física profundas, el pulso y las fluctuaciones de las ondas mentales se desaceleran y el sistema nervioso entra en descanso. Se recomienda para aliviar dolores físicos o psicológicos. Es común en el tratamiento de enfermedades, recuperación de lesiones y estrés severo.

Cada día aumenta el número de personas que deciden escuchar su cuerpo y darse una oportunidad, centrándose en la salud física y mental. Prepara tu próximo destino de vacaciones incluyendo una de estas prácticas de yoga. Es necesario entender que las vacaciones de bienestar no son únicamente un viaje a un lugar exótico, sino también la garantía de conseguir una sensación plena y saludable que es mucho más perdurable en el tiempo que unas simples vacaciones. Recuerda que “La salud, es riqueza”.  

No puedes dejar de conocer, si eres amante de los viajes, este tipo de opción. Actualmente son muchas las ofertas para disfrutar de retiros de salud y bienestar, sobre todo enfocados a la práctica de yoga. En este tipo de viajes se pueden llevar a cabo actividades revitalizantes para nuestro cuerpo y también nutritivas para nuestra mente, y así poder enfocarnos a una mejor calidad de vida. ¿A qué estás esperando para preparar tu próximo viaje de bienestar? 🙂 

Blanca Piriz

The Yoga Lab, El Lab de Viajes de Bienestar

BLANCA PIRIZ PLAZA    

Con muchas ganas de vivir, a mis 23 años no dudé ni un segundo en embarcarme en la aventura de mudarme al sudeste asiático: Bali me esperaba. Aquí estudio indonesio en la universidad y disfruto cada día de la cultura y el pueblo que me han abierto los brazos. Agua salada, arena de playa y atardeceres increíbles cada día en la isla de los dioses. 

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